Mariana de Oliveira es una empresaria portuguesa que reside en Toronto, Canadá. Con gran éxito en tratamientos capilares y en enfermedades de la piel, recibió en Nueva York, el 12 de julio pasado, el premio INTERNATIONAL GOLD STAR AWARD FOR QUALITY. Fue por eso que hablamos con ella, en Toronto, Canadá, desde Buenos Aires, Argentina, por e-mail.
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Mariana de Oliveira |
Adriana Chauvin: - ¿Qué nos puede decir del éxito que tuvo en Nueva York?
Mariana De Oliveira: - No es fácil para mi definir la inmensa alegría que sentí al ver todo mi esfuerzo reconocido internacionalmente.
Mariana De Oliveira: - No es fácil para mi definir la inmensa alegría que sentí al ver todo mi esfuerzo reconocido internacionalmente.
A. Ch:- Nos gustaría saber cómo es su actividad. ¿Cómo adquirió el status en la empresa, en el sentido de si es propia o, si no lo es, si tuvo dificulatades por el hecho de ser mujer?
M. De O.:- Me casé a los 18 años con un hombre de 33. El vivía aquí, en Canadá, en Kitimat British Colombia y trabajaba en una fábrica de aluminio junto con mi cuñado.
Vió una foto mía y comenzamos a escribirnos, 7 meses más tarde él viajaba a Portugal para conocerme y, 8 meses después, nos casamos. Tuvimos 3 hijos en 3 años: Víctor, María Manuela y Antonio pero, 7 años después el quiso volver a Canadá y yo me quedé en Portugal con los niños de 5, 4 y 3 años. Cuando pidieron ver al padre (no lo recordaban casi), me vine a Canadá.
M. De O.:- Me casé a los 18 años con un hombre de 33. El vivía aquí, en Canadá, en Kitimat British Colombia y trabajaba en una fábrica de aluminio junto con mi cuñado.
Vió una foto mía y comenzamos a escribirnos, 7 meses más tarde él viajaba a Portugal para conocerme y, 8 meses después, nos casamos. Tuvimos 3 hijos en 3 años: Víctor, María Manuela y Antonio pero, 7 años después el quiso volver a Canadá y yo me quedé en Portugal con los niños de 5, 4 y 3 años. Cuando pidieron ver al padre (no lo recordaban casi), me vine a Canadá.
Aún estaba casada cuando decidí abrir el negocio, aunque mi marido intentó sacarme la idea de la cabeza. Pero yo lo había decidido y así lo hize.
En 1974 me separé de él y abrí mi primer salón de belleza, con título de estilista y esteticista. Desarrollé dos líneas diferentes de productos para dos importantes problemas que preocupan a las personas en